Hola que tal (posiblemente nadie)... bueno aún así me sirve escribir como a todos de desahogo. Hoy que parece un día como cualquier, que el sol brilla y la gente me altera, hoy es un día más cercano a mi gran proyecto. Pero no he vuelto a escribir para hablar de mis proyectos que a casi nadie importan, sino más bien a darme cuenta mientras escribo de un error propio del ser humano. Algo que cada día vemos y que poco a poco nos destruye. Somos rumiantes de nuestros problemas, de nuestras ilusiones y frustraciones. Nos gusta sacar el dolor, toda aquella basura que nos carcome, para poderla masticar y saborear una vez más. ¿Es qué nos gusta sufrir? Tal vez... o tal vez de alguna manera el sufrimiento que nos enseñaron a que debía formar parte de nuestras vidas nos hace sentir vivos, nos hace creer que pese a no tener las riendas del destino, si tenemos la virtud de poder dominar nuestros recuerdos... nuestros malos recuerdos... ¿Qué sería de una persona que olvídase lo malo? Tal vez volvería a errar, pero... no es el objetivo de nuestros recuerdos prevenirnos, sino castigarnos, sacrificando nuestros días, días que no regresaran. Yo hoy me he propuesto sonreir, me he propuesto hacer burlas infantiles a los problemas y dar de lado a los malos recuerdos... tal vez no dure mucho mis acciones, pero espero que a la gente alcance mis ideales.
jueves, mayo 21, 2009
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